Cinco detenidos, uno en Liendo, por traficar con armas de guerra

bilbao 13/01/2017 15:14 |0

La Policía Nacional se incauta de 8.000 piezas de armamento en varios registros, listas para vender a grupos terroristas

El 24 de mayo de 2014, un miembro del Estado Islámico irrumpió en el museo judío de Bruselas, extrajo un fusil kalashnikov de una bolsa, abrió fuego de forma indiscriminada y asesinó a cuatro personas. Seis días después, Mehdi Nemmouche, un ciudadano francés de origen marroquí, fue detenido en Marsella como presunto autor del ataque en posesión del arma empleada en la matanza. La investigación internacional abierta a raíz de este atentado –que resultó un aviso de las masacres islamistas que comenzaron a aterrar Europa– llegó este jueves hasta una armería de Getxo (Vizcaya) y a un viejo molino rehabilitado como almacén en Liendo, pertenecientes a una trama en la que, según el Ministerio de Interior, "se ponían a la venta armas para su adquisición por el crimen organizado y organizaciones terroristas".

Agentes de la Policía Nacional, acompañados de miembros de Europol, la unidad de coordinación de los servicios de seguridad europeos, entraron a las diez de la mañana en un establecimiento situado en la calle Iturribide de Algorta (Vizcaya). Uniformados pertenecientes de la brigada de Información acordonaron la zona y comenzaron a examinar un conocido establecimiento dedicado a la venta de armas para coleccionistas, en especial, una trastienda en la que se guardaban cientos de rifles de todo tipo. De forma coordinada, los agentes también entraban en locales de Galdakano (Vizcaya) y un chalé en Liendo (domicilio del propietario del molino-almacén), así como en otro inmueble de la población gerundense de Olot.

Según fuentes de las fuerzas de seguridad, el núcleo de la operación se encontraba en Vizcaya, donde se han incautado alrededor de 700 armas –en muchos casos fusiles Cetme vendidos por el Ejército español tras inutilizarlos– y se ha localizado un sofisticado taller dedicado a la manipulación de rifles o pistolas. En toda la redada han sido intervenidas un total de 8.000 armas de guerra y se ha detenido a cuatro hombres y una mujer, uno de ellos en Liendo, acusados de tráfico ilícito de armas.

Imagen del registro efectuado en un taller en Getxo.

EFE

Según han señalado a este periódico fuentes de la investigación, el origen de la operación es una partida de armas manufacturadas en una fábrica de los países del Este. Uno de los rifles procedentes de esa factoría fue el empleado en el atentado del museo judío de Bruselas, tras haber desaparecido en el circuito legal y llegar a manos del hampa. Los servicios de seguridad europeos comenzaron a investigar entonces el movimiento de las armas procedentes de esta empresa, adquiridas inicialmente por distribuidores legales pero que por medio de ventas a todo tipo de intermediarios habían terminado en mercados clandestinos en algunas ocasiones. En el caso español, la Policía Nacional comenzó a seguir la pista de este tipo de armamento y comprobó, que en la mayoría de los casos, había acabado en manos de tiendas de distribución de armamento para coleccionistas.

Sin embargo, los servicios de información descubrieron que en algunos de estos establecimientos existían talleres en los que se ofrecía la posibilidad de que las armas –que se vendían legalmente como material inutilizado– fuesen manipuladas para disparar munición real. Esta opción alertó a las fuerzas de seguridad ya que los miembros de Al-Qaida que cometieron la matanza del semanario Charlie Hebdo en París –en la que asesinaron a doce personas– utilizaron kalashnikov manipulados que procedían del mercado negro del coleccionismo.

La operación tiene su origen en las armas utilizadas en un atentado contra el museo judío en Bruselas, en mayo de 2014

En el taller intervenido ayer en Algorta se han localizado, según el Ministerio del Interior, los suficientes materiales para manipular y reparar armas inutilizadas. En este sentido, el departamento dirigido por Juan Ignacio Zoido aseguró que el grupo desmantelado era muy activo y "ponía a la venta armamento para su adquisición por el crimen organizado y otras organizaciones terroristas". Su ‘modus operandi’, según las mismas fuentes, consistía en comprar armamento inutilizado en los circuitos legales. Posteriormente se hacían con las piezas que permitían reparar las armas y volverlas a poner en funcionamiento. Para no levantar sospechas, adquirían los rifles en una firma legal dedicada a la venta de material deportivo pero que, según el Ministerio, carecía de la licencia necesaria para la venta de este tipo de componentes.

Las investigaciones sobre las tramas del Estado Islámico y los traficantes de armas a los que pudieran tener acceso ha hecho que en los últimos meses se incrementen las redadas contra establecimientos de coleccionismo sospechosos de manipular rifles o pistolas. En este sentido, el pasado mes de diciembre la Guardia Civil detuvo en Arrigorriaga (Vizcaya) a un hombre acusado de formar parte de una red que se dedicaba a la venta de armas manipuladas.

La operación policial contó con la colaboración de Europol, que desplazó integrantes de la especialidad al dispositivo. Esta cooperación se enmarca en la Estrategia de Seguridad Nacional y de la Unión Europea y, según el Ministerio, contó con la colaboración de la Brigada Provinciales de Información de Santander.

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