Pasión y locura por el vinilo

Santander 12/02/2017 08:25 |0

Desde música rock a pop, clásicos y jazz, la Feria del disco de Santander vuelve a reunir a los amantes de la buena música

La venta de vinilos superará este año los mil millones de dólares, algo que no ocurría desde la década de los ochenta del siglo pasado. Hace menos de diez años se consideraba un negocio en peligro de extinción, pero tras una revitalización, las ventas se han disparado en los últimos siete años. Algo que tuvo su reflejo ayer en el arranque de la séptima edición de la Feria del Disco de Santander. La pasión por el vinilo congregó a un buen número de amantes de la buena música en busca de auténticas reliquias, joyas musicales, buen sonido y discos para el recuerdo.

Desde música rock a pop, sin olvidar los clásicos y el jazz, a primera hora de la mañana numeroso público deambulaba por los seis stand de la feria -La Bomba Récords (Gijón), Ziggy Discos (Madrid), Discos Cucos (Santander), el Trastero de Alfredo (León), Caemu Récords (Santander) y Roberto Fernández (Burgos)-. Los más madrugadores son los coleccionistas que buscan "lo mejor" de la feria, señaló la organización. Entre ellos un joven en busca de un disco de Pink Floyd del que ya tiene 54 copias de distintas ediciones y países. Son los auténticos coleccionistas, que viven con pasión y locura el vinilo. También había nostálgicos. Para ellos, la meta es recordar tiempos pasados. Y los jóvenes, muchos empiezan a interesarse por el vinilo. "Nos regalaron un tocadiscos esta Navidad y buscamos discos", indicó un grupo.

Pero, ¿qué tiene el vinilo que no tienen otros formatos? El sonido y la carátula del disco. Algunas son auténticas obras de arte. Aunque no existe un perfil concreto del consumidor de discos de vinilo, la mayoría de los que desfilan por los distintos stand de la feria son hombres de entre treinta y cincuenta años.

El rock sigue siendo el género más demandado en este tipo de eventos. Y aunque hay momentos y modas, los jóvenes se decantan por el pop e indie, mientras que la gente de más edad prefiere el jazz o el soul. Sin lugar a dudas, donde las modas no influyen es en los clásicos que siempre están presentes en cualquier colección de vinilo: The Beatles, Rolling Stones, Pink Floyd o Nirvana.

En cuanto a las reliquias, ayer también se puso a la venta alguna que otra. Aunque había música para todos los gustos y precios, desde un euro hasta cien, en lo que coinciden los vendedores es que lo más solicitado es música española de los años setenta o ediciones españolas de The Beatles y Rolling Stones.

El éxito de la última feria celebrada este verano en la Plaza de Alfonso XIII marcó un antes y un después. Las ventas fueron fabulosas y es lo que aspiran a repetir los vendedores este fin de semana. El Trastero de Alfredo llega a la feria desde León. "El vinilo sigue teniendo un público fiel y parece que cada día va a más", reconoce quien despacha discos a un público que va desde los 14 hasta los 80 años. "La música rock siempre ha sido la bandera del comprador de vinilo", señala y explica que el éxito de este formato es "su sonido, no tiene nada que ver con la música digital. El cd no ha gustado tanto".

La Bomba Récord (Gijón) es habitual de la feria de Santander. "Los coleccionistas entran los primeros, como en las rebajas. Son los que de verdad sienten pasión por el vinilo y no quieren dejar escapar ninguna oportunidad", indica. A su juicio, hay tres factores que explican el éxito del vinilo: el sonido, las carátulas y la nostalgia. En su stand "hay música para todos los gustos, o mejor dicho, vinilo para todos".

Ana Sinatra está al frente de Discos Cucos y defiende a capa y espada el vinilo, su sonido y las portadas de los discos que nada tienen que ver con el cd. Eso sí, "el cd se sigue vendiendo pese al auge que ha vuelto a tener el vinilo". Y es que el vinilo ha vuelto "porque ya tocaba. Volvemos al tocadiscos, a la cara A y B". Desde Madrid ha llegado Asun Arévalo, de Discos Ziggy, con un objetivo claro: volver a enganchar al coleccionista. Reconoce que el vinilo nunca dejó de venderse pero, como la vida, tiene sus etapas. Y llega una edad, los cuarenta, en la que el público vuelve al vinilo. Roberto Fernández llega desde Burgos. "En Santander se vende más rock y heavy metal. La música punk es más del País Vasco", indica. También apuesta por el sonido del vinilo: "Es superior a cualquier otro. Su música es especial y hay auténticas joyas". Él escapa de los discos de un euro y pone a la venta ediciones muy cuidadas. En el último stand está Carlos Pérez, de Caemu. "Era un grupo de música de los años 70: Compañía Acústica Experimental de Música, de ahí las iniciales", explica. Especializado en ediciones americanas, reconoce que sus discos "tienen un algo que no tiene el cd". En su stand triunfa la psicodelia americana y el acid rock. Y apunta que el resurgir del vinilo responde a que está ayudando a muchos grupos de música a vender más.

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELDIARIOMONTANES

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x